martes, 7 de febrero de 2012

España está fatal

Como cada día  me siento a desayunar haciendo un recorrido por diferentes periódicos. Hoy por ejemplo, la noticia de la muerte de Atoni Tápies, representa una gran perdida para el mundo del arte, al perder  al último gran artista del siglo XX. En el sector deportivo  la sentencia sobre Contador y la historia de Arantxa Sánchez Vicario, que sinceramente está más cerca  de ser noticia del corazón que noticia deportiva, al parecer la muchacha que hoy en día está arruinada y endeudada con Hacienda hasta las cejas, le echa la culpa al padre, que quizás no entendió aquél slogan de que Hacienda somos todos. 
En el tiempo, olas de frío, vengan de donde vengan, que dejan Europa helada y en algunos casos, blanca. Bella estampa que solo se aprecia desde una ventana, ya que la vida diaria con nieve es un horror por lo fastidiosa y lo peligrosa que puede ser, tanto  para los que van sobre pies como sobre ruedas. Pero bueno, nada realmente nuevo, todos los años hay olas de frío e incluso en Europa, el primer mundo, se sigue muriendo gente.

Leyendo aquí y allá, con la sombra de Chacón que viene y va y las opiniones de Gallardón con respecto al matrimonio gay, aparece la noticia clave de lo fatal que va España: El 56% de los parados españoles aceptaría a trabajar por menos del salario mínimo interprofesional. Vuelvo a leer, y si, dice esto... España  que es un país con un sueldo mínimo escalofriante de 642 euros, insuficiente desde cualquier perspectiva  para llevar una vida digna, debido a los precios relacionados con vivienda y  comida, tiene un 56% de gente desesperada, capaz de trabajar por menos. La España boyante ha desaparecido y el reflejo de la sociedad española es triste. Una sociedad empobrecida, buscando  vender su trabajo ya no al mejor postor, sino a cualquier que esté interesado en pagar  algo que le permita tener la seguridad de llevar una miseria a casa, pero al menos,  tener la seguridad de llevar algo mensualmente.

Ya el drama en España no son entonces los mileuristas, que en este mundo de locos e injusticias, son parte de los afortunados, capaces de afrontar ajustadamente y con mucho sacrificio un alquiler  y unos gastos mensuales. De hecho, más del 60% de los trabajadores en España cobran menos de 1000 euros al mes  pero aunque esto sea horrible, el drama más inmediato  lo componen los casi dos millones de personas que se encuentran paradas y no perciben ningún tipo de prestación.  Alguien una vez me dijo que quien no trabaja es porque no quiere, porque aunque sea limpiando escaleras y casas...lamentablemente España llegó al punto, con un 23% de paro,  que ni siquiera eso se encuentra.  


1 comentario:

Juan Ignacio dijo...

Estate tranquila, la democracia, la filosofía, las matemáticas, el teatro... empezaron en Grecia y terminaron llegando aquí; lo que tienen ahora ya llegará, no hay prisa.